la cocinita blanca y sin la bacha,
polvo polvo
furiosa
manchada ya esta rota
muchas aguas malas tosiendo,
enfermas
tazas con hielo volando quietas y afuera
muchos cables tontos haciendo trampas
ensuciando el recuerdo del engullo pasado
casi como un cuadro
como una santa,
casi un cristo en la mitad y se pone si es que pone
en la mesa cual mesa si no hay mesa,
pero si la regla y el gesto,
estrictas
estrictas, la regla y el gesto
trepada la camada libertaria y muchas pautas sonando
y la camada sonando, y libertarias pautando y muchas trepadas y
la basura volando,
y miramientos obscenos,
despuritanos, altaneros,
sonando
entonces salí corriendo riendo dándoles tiempo adoctrinarse,
y volví pero la gata coja que lloraba, y la ducha con comida,
la losa malherida y los otros dos llorando,
sólo un vago, lacayo, vetusto
así que mejor me encierro y adentro La Otra
entonces mejor vuelvo y salgo
y les lloro y les cuento pataleo y ríen,
nos abrazamos
y empieza el nadado libre:
cuando todo sobre el cuello
por cada brazada la mitad del sofá
y por otra, otra
tres o cuatro libros avaros echados,
brazada brazada brazada
más brazadas y pasan escobas una o dos
pero él ya ganó porque los martes nada
se va lejos y el otro se cansa y se rinde y se sale,
se trepa unas cuantas
y nos canta y me canta porque ya estoy solo
entonces todo música
y yo ando y nado y yo ando y nado
y no me aburro, cuando me alcanza candelaria
para llenarme de pulgas, pero la empujo hasta le quiebro la pata
y vuelve el otro con las piernas picadas
cuando nadie la quiere,
se pregunta su desgracia,
llantos llantos nos llama mi gata
el cantante bueno la deja dormir,
pero ella contesta
y entonces sufre se pelean y mejor se baja,
sale y se encuentra con picado y me oyen
escondido me oyen
picado y cantante
yo llorando se acercan cantan me abrazan zanjan reímos monstruos y cantamos mozos
y vuelve y empieza el nadado libre