lunes, 30 de mayo de 2011


y ese atornillado sueño atosigante,

un torbellino de miedos y rarezas es extraño,
un pedestal gigante, adúltero, prohibido por incapaz,
sabían mejor las matanzas del Estado
celosas y hormonales,
que atraían a solitarios pirulines
buscando calor un poco
en el agitado armamentismo patriota.
Ese dejillo delictivo arrojado,
amarillado por la mortandad.
Ese milagro celestial próximo
a un caos centelleante.
Un poco de un refugio anal ahuesado,
sin nombre ni cédula,
mi patria!
por todos lados incríble,
tierna y salvaje
que tanto la quieren
Porque no toda infancia es infante.
Porque si.



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